
El aro puede ser un volante de un auto,un barco, un espejo, una cartera, un charco al cual hay que saltar para no mojarse…Para la imaginación no hay límites!!!
Puedo saltar adentro o afuera, ponerlo arriba y abajo…y por qué no hacerlo girar para correrlo y atraparlo, o el ula ula… Descubriendo que el accionar de nuestro cuerpo hacia al aro producen diversas sensaciones, nociones, acciones… y así aprendemos entre otras cosas a conocer nuestro cuerpo con los objetos en función del espacio, como también a cuidarlo.
Esta es una de tantas de las cosas que hacemos en el jardín.
Hasta la próxima!! Sala Azul